POR QUÉ ENTRENAR DE MANERA GUIADA Y ORDENADA

Entrenar con alguien que esté capacitado para indicar el procedimiento correcto y guiar los sucesivos pasos a tomar a lo largo del transcurso es algo que considero imprescindible en el camino de cualquier deportista.

La primera razón -y, quizás, la más clara, por estar bajo la lógica del sentido común-, es el conocimiento. El especialista ofrece mejoras a conseguir de manera segura, productiva, eficaz y reduciendo el riesgo de lesiones (algo que sucede a menudo en los entrenamientos no guiados). Esto no quiere decir que el entrenado no tenga idea sobre el trabajo a realizar o que deba ocupar un segundo plano en cuanto a la planificación y la determinación de los objetivos a alcanzar, sino todo lo contrario. Encuentro fundamental el hecho de que el deportista tenga una participación activa en la toma de decisiones del camino a seguir, entendiendo e integrando las razones de la actividad que vamos a llevar a cabo y contemplando tanto las circunstancias de alrededor, como los posibles cambios imprevistos que puedan surgir. ⠀

Esa persona, orientadora en el trabajo, debe ser un profesional formado y con deseo infinito de servicio. Lo idóneo sería encontrar al profesional que cuente con el justo equilibrio entre conocimiento y dedicación hacia su trabajo, que se adapte siempre a las necesidades del deportista.

Otras de las características que cuentan con peso en el papel de entrenador/asesor son la cercanía, el saber escuchar, convencer y la capacidad de crear una relación madura y de calidad, en la que la confianza sea el motivo principal de la comunicación, para así llegar mejor a los objetivos marcados.

El deportista, sea profesional o no, se encuentra a lo largo de su vida con diferentes momentos; de alegría, de euforia, de amargura y de tristeza. Y de la relación que sea capaz de construir entre todos ellos, nacerá la capacidad de gestión de esas situaciones de la mejor manera posible. ⠀

El entrenamiento es un proceso compartido donde el trabajo, el día a día, los objetivos a corto plazo, el disfrute de cada sesión, el análisis minucioso de lo que sucede, las modificaciones en la planificación y la anticipación deben dirigir y marcar nuestros pasos. Por ello, la búsqueda de un profesional no es una tarea sencilla, ya que el trabajo a desarrollar va mucho más allá de realizar o  deshacer un plan.